
Lanzar un negocio de hostelería desde cero siempre da vértigo. Cuando cogí el proyecto de Burguer & Friends en Laredo, tenía ante mi el mejor de los retos: un lienzo completamente en blanco. El local abría sus puertas el 22 de enero de 2026, por lo que el objetivo de la estrategia de comunicación inicial era crear un deseo irrefrenable de ir antes incluso de que nadie hubiera probado una sola hamburguesa.
Una hamburguesería con este nivel de producto no arranca publicando fotos estáticas de sus platos; necesita transmitir su energía. Para llenar el local desde el día uno, diseñé una gestión de redes sociales y creación de contenido basada en la realidad cruda y visual: el mimo en sus panes brioche recién horneados, la elaboración de las burger caseras y el movimiento vibrante de sus famosas ‘Live Sessions’ de los jueves.
Pero para que una marca nueva explote, a veces hay que encender una mecha desde fuera. Llevamos a cabo una cuidada estrategia de colaboraciones con creadores de contenido (influencers) que encajaban a la perfección con la filosofía auténtica del local. No buscábamos postureo vacío, sino voces con autoridad que probaran el producto y validaran la experiencia.
¿El resultado? Un lanzamiento magnético que generó comunidad desde el minuto cero, logrando que el perfil funcione hoy como el principal motor de reservas del negocio.



